24 de enero de 2012

EL TUNARI AL DIA


Residentes paceños hacen sus peticiones al Ekeko y la virgen de Urkupiña

Alasitas un nexo entre lo espiritual y material




Julieta Pérez al igual que los residentes paceños que habitan en Quillacollo, celebra la festividad de alasitas, costumbre remitida a los Aymaras de La Paz  (1781), realizada cada 24 de enero en honor al Ekeko figura asociada con la abundancia y el bienestar o la burla a los colonizadores españoles de esa época, explica padre Alfredo Ramos en su libro “Urkupiña, una Luz de Esperanza”.

La multitudinaria manifestación de los deseos y necesidades de la gente, hace que la expresión andina a partir de representaciones como el sapo, junto con el Ekeko, las casitas, los autos de juguete, la olla de oro, los calvarios, caractericen la festividad que cada año se ha ido trasformando con las migraciones internas. Ahora no solo la comunidad paceña celebra, sino también los cochabambinos se han visto inmersos en este ritual que compenetra la fe con la suerte.

Es el caso de los residentes paceños que radican en la Tierra de la Integración, quienes no olvidan sus costumbres y tradiciones arraigadas desde sus ancestros. Por otro lado no solo la fe en la Virgen de Urcupiña y aquella figura de sonrisa exuberante cargada de fortuna maneja los profundos anhelos  de los creyentes, sino también, la bendición es otro de los rasgos que caracteriza el nexo existente entre lo material y lo espiritual.

En Quillacollo cada 24 de enero los residentes paceños suelen llevar sus miniaturas para hacerlas bendecir y ungir a los pies de la patrona de la Integración. Al medio día de esta fecha, suele realizarse esta actividad cada año, donde la gala del tradicional Ekeko se fusiona con la religiosidad de la Virgen de María de Urkupiña para bendecir a toso sus feligreses. 

ALASITAS DE LA PAZ Y ALASITAS DE URKUPIÑA

Al igual que en la ciudad de La Paz se celebra el 24 de Enero la fiesta de las Alasitas, en Quillacollo se celebra esta fiesta en 24 de Agosto. Pero, la gran diferencia es que la fiesta de alasitas paceña prioriza y está ligada a la fortuna por ello es simbólicamente su gran representante el Ekeko, siempre priorizaron la abundancia y lo económico.
En cambio, en Quillacollo, la fiesta de Alasitas representa la fiesta de la producción agropecuaria y la esperanza, porque las personas que asisten a esta tradición lo primero que compran es verduras y otro tipo de alimentos básicos para la canasta familiar, depositando en ella la esperanza de que la familia tendrá el plato del día durante todo el año.   

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