18 de noviembre de 2011

EDITORIAL


Cuando las papas queman
Representantes de Estados Unidos y Bolivia acaban de suscribir un acuerdo marco para la reanudación de relaciones diplomáticas, en medio de una creciente expectativa en círculos empresariales, políticos y los sectores vinculados con las líneas de exportación. Asimismo, el Acuerdo establece el apoyo de acciones compartidas contra la producción de estupefacientes en Bolivia.

Los objetivos del Acuerdo incluyen entre otrosfortalecer y profundizar las relaciones bilaterales, con respeto de los estados soberanos y su integridad territorial, así como promover el desarrollo humano, económico, social y cultural de una manera ambientalmente sostenible; mejorar la cooperación judicial y fortalecimiento de las relaciones comerciales a través del Consejo de Comercio e Inversiones.

El acuerdo marco, también establece una comisión mixta y mecanismos de trabajo para garantizar su aplicación efectiva y finalmente, aguardan ambos gobiernos la pronta reanudación de relaciones diplomáticas.

Los medios de comunicación social han destacado la noticia en sus primeras planas, con una profusión de detalles del acuerdo; los políticos fueron los primeros en reaccionar sobre el tema, calificando de positivo y de impacto significativo para la economía nacional. Las relaciones bilaterales quedaron congeladas, cuando el presidente Evo Morales expulsó en septiembre de 2008 al entonces embajador americano, Philip Goldberg, acusado de conspirar contra el Gobierno Nacional, en concomitancia con el movimiento cívico regional de la “media luna”. Asimismo, el embajador boliviano Gustavo Guzmán fue expulsado, por el Gobierno de los Estados Unidos; posteriormente, fue expulsada la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA), así como el segundo secretario de la Embajada americana, Francisco Martínez, acusado de haber desempeñado las funciones de agente de la CIA.

La ruptura de relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Bolivia y Estados Unidos afectó las exportaciones de productos hacia el mercado americano, dentro de las ventajas comparativas del ATPDEA. El Gobierno Nacional intentó paliar en alguna medida, los efectos de la suspensión de la ATPDEA, con el mercado ampliado de ALBA, de Venezuela y Cuba, principalmente.

El reciente acuerdo suscrito entre representantes de ambos gobiernos abre la perspectiva de fortalecer las relaciones diplomáticas, bajo el principio de responsabilidad compartida en la lucha contra el narcotráfico y sus efectos perniciosos, no sólo en la sociedad boliviana, sino también, en los Estados Unidos. La red internacional del narcotráfico supera la propia capacidad del gobierno, especialmente por la presencia de traficantes colombianos y mexicanos, cuyos nexos se han extendido a lo largo del territorio nacional, en combinación de elementos nacionales. El área de la producción de coca en el trópico cochabambino, por ejemplo, fue ampliada en los últimos años, cuya producción excedentaria se comercializa en mercados ilegales.

Uno de los mayores problemas que confronta el Gobierno Nacional tiene relación con la lucha desigual contra el narcotráfico. En una sociedad abierta y global, los efectos del narcotráfico dañan a toda la humanidad, tomando en cuenta su incidencia en todos sus niveles, especialmente en la juventud. En Bolivia, algunas comunidades comenzaron a involucrarse en la producción de la “diosa blanca”, motivo por el cual, los medios de comunicación social han denunciado que en determinadas zonas, ejercen un estricto control y no permiten el ingreso de la policía antidroga.

Con la puesta en ejecución del mencionado Acuerdo, se espera que la lucha contra la producción y el tráfico ilícito de estupefacientes tenga resultados favorables en Bolivia. La lucha contra este flagelo, que circula por todas partes del mundo, compromete a todos los gobiernos y organismos internacionales vinculados con el bienestar de la población y el desarrollo sustentable.






Intangibilidad del TIPNIS otra agenda pendiente

En el debate previo a la aprobación del proyecto de Ley modificado del TIPNIS, entre los asambleístas surgieron dudas y confusiones acerca del concepto de intangibilidad en el área protegida y a la vez territorio indígena. Álvaro García Linera, presidente de la Asamblea dijo que el TIPNIS ya no es virgen; existen actividades empresariales, hoteleras y otras.

Los asambleístas indígenas habían incluido el término de intangibilidad en el anteproyecto de Ley, que no fue considerado en el Parlamento y posteriormente asumido por el presidente Evo Morales. Los proponentes del anteproyecto mencionado, seguramente, se basaron en el Art. 31 del Reglamento de Áreas Protegidas, aprobado por el Decreto Supremo 24781, de 31 de julio de 1997, zona de protección estricta (zona intangible y zona de protección). La disposición reglamentaria prevé: La intangibilidad “tiene por objeto la preservación de la naturaleza, garantizando su evolución natural y su estado prístino.

Esta zona está conformada por ecosistemas o biotopos frágiles que justifican la declaración del área y que ameritan protección absoluta, sin permitirle modificación alguna al ambiente natural. Al efecto, no se permitirá actividades de uso público a fin de que las condiciones se conserven a perpetuidad. En esta zona sólo se permitirán actividades de guardiana y de investigación científicas previamente autorizadas y reguladas”. La Ley del TIPNIS incluye en el Art. 1, parágrafo III, la declaración como zona intangible al Territorio Indígena y el Parque Nacional Isiboro – Sécure. Según otras legislaciones, como la peruana, las zonas intangibles son aquellas en las que se prohíbe todo uso directo de los recursos naturales y en las que sólo se permite realizar investigaciones científicas y turismo controlado, parques nacionales, santuarios nacionales y santuarios históricos.

Dentro las zonas de uso controlado se encuentran las reservas nacionales, reservas comunales y actos de caza, y son temporalmente protegidas, mientras se define su categoría de uso más apropiado. En cambio, la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO) entiende de otra manera, el término de intangibilidad, como “patrimonio cultural inmaterial”, las prácticas, representaciones y expresiones, los conocimientos y las técnicas que procuran a las comunidades, los grupos e individuos un sentimiento de identidad y continuidad. Los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales asociados en esas prácticas que forman parte integrante de este patrimonio.

El patrimonio cultural e intangible se manifiesta en los siguientes campos: tradiciones y expresiones orales, artes de espectáculos, prácticas sociales, rituales y festividades, conocimientos y prácticas relacionadas con la naturaleza y el universo, las técnicas propias de la artesanía tradicional. El presidente de la Subcentral TIPNIS, Fernando Vargas, un tanto confundido, dijo que tiene la esperanza que el término intangible no implique la imposibilidad a los comunarios del TPNIS de hacer aprovechamiento de los recursos naturales que existen en el sector. Ahora viene la reglamentación de la Ley del TIPNIS, en procura de compatibilizar los significados señalados.

El proyecto reglamentario de la Ley del TIPNIS está en mesa para su respectivo análisis, primero en la comisión formada al efecto y posteriormente pasará al debate parlamentario. En todo caso, el término intangibilidad en el TIPNIS representa otra faceta del tema en cuestión.





Índice de participación en la capital, Quillacollo
Juan Clavijo

PARTICIPACIÓN Se entiende como la capacidad que tiene de participación de los actores sociales y del gobierno municipal. Esta a su vez depende de: participación ciudadana en las elecciones municipales; número de organizaciones territoriales en el municipio; participación de mujeres en el Concejo Municipal; y participación en mancomunidades La participación de la ciudadanía, tiene un promedio de 27,98%, mostrando una baja participación de ciudadanos y organizaciones en el municipio.

 RENDICIÓN DE CUENTAS Tiene que ver con el cumplimiento de las formalidades administrativas-legales del gobierno municipal ante las instancias nacionales sobre la rendición de cuentas. Esta a su vez depende de: casos de cuentas congeladas; la entrega de planes operativos anuales; y la entrega de ejecuciones presupuestarias. La rendición de cuentas en el quinquenio, tiene un promedio del 93,33%, mostrando un buen cumplimiento en los informes anuales. Pero el año 2005, presenta un cumplimiento de apenas del 66,67%.

ESTABILIDAD POLÍTICA Refleja la estabilidad del gobierno municipal. Esta a su vez depende de: los cambios de alcalde; los motivos del cambio de alcalde; la votación obtenida por el alcalde electo; y número de coaliciones para poder gobernar. La 1ª. Sección municipal de Quillacollo, tiene una estabilidad política promedio en el quinquenio de 71,19%. La estabilidad política fue muy bajas en los años 2006, 2007 y 2008, siendo la más inestable el año 2007, alcanzando apenas de un 48,69%.

PROCESOS DE CONTROL Tiene que ver con los mecanismos para el control. Esta a su vez depende de: existencia de procesos de auditoría; realización de procesos de responsabilidad ya sea civil, penal o administrativa; y casos de malversación de fondos o malos manejos. Los procesos de control, como promedio del quinquenio, alcanzo el 94,67%. Se observa que en la gestión 2008, estos controles fueron del 73,33%. FUENTE:
Indice de Gobernabilidad Municipal (2005 – 2009). Ministerio de Autonomía. Dirección General de Planificación. PGD Impresiones. La Paz. Bolivia.

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