2 de noviembre de 2011

CULTURA



Cementerio municipal, Quillacollo
Campo santo en Falsuri\\\ Dos ancianos descansan bajo la sombra
de un árbol mientras visitan a un familiar en el cementerio.
En la tumba persisten diferencias económicas
El campo santo de Quillacollo admite diferencias económicas, los que pagan más, construyen un mausoleo de lujo; los que pagan menos, solo pueden acceder a nichos individuales en bloques económicos. Según explica, el administrador, Javier Sánchez, los mausoleos particulares están cotizados en $us. 1.980, sobre una superficie de 12 metros cuadrados. La demanda de terrenos para este tipo de mausoleos, hizo que aquel terreno donde hasta hace unos 15 años podía verse tumbas en el suelo, desaparecieran y al presente no existen espacios a disposición, según confirmo el administrador. El panorama desde los bloques altos, al fondo del cementerio, deja ver que existen por lo menos 50 mausoleos particulares, vistosos a comparación de los mausoleos comunes. Los restos olvidados se guardan en un depósito. Debido a la creciente demanda en el cementerio municipal, los panteoneros se ven obligados a practicar exhumaciones obligatorias. Los restos que no son reclamados por familiares, pasados los cinco años de alquiler, son desenterrados, para dejar estos espacios libres y a disposición para un nuevo alquiler. Los restos son guardados en un depósito y pasado un plazo de seis meses, aproximadamente, estos son quemados en una fosa común, explico.

La fiesta de los difuntos es una alienación de Roma  

Cuenta el vicario de la parroquia de San Ildefonso, Iván Vargas, que la tradición de festejar a los muertos proviene del occidente, exactamente de la antigua Roma. Era una costumbre de los romanos decorar con guirnaldas de flores y colocar ofrendas de vino y comida en las tumbas de sus difuntos, pues se creía que necesitaban alimentos para conservarse. Se creía que su actividad vital continuaba en cierta manera y por tanto había que abastecerlo de las cosas que necesitara.

Un cazador querría tener su lanza, un agricultor sus aperos, y una mujer su huso. Si el muerto era enterrado, sus objetos personales eran enterrados con él; si era incinerado, se quemaban también con él. Los griegos concedían esa importancia al enterramiento de sus muertos porque creían que si no lo hacían, sus almas estaban condenadas a vagar eternamente. Después de lavar el cadáver, de ungirlo con bálsamo perfumado y miel, lo exponían a la vista de todo el mundo, amortajado con los mejores vestidos para que no tenga frio ni el Can Cerbero le vea desnudo.

En la mitología griega, Cerbero (en griego Κέρβε- ρος Kerberos, ‘demonio del pozo’), también conocido como Can Cerbero, era el perro de Hades, un monstruo de tres cabezas (aunque a veces se decía que tenía 50 o 100) con una serpiente en lugar de cola e innumerables cabezas de serpiente en el lomo. Cerbero guardaba la puerta del Hades (el inframundo griego) y aseguraba que los muertos no salieran y que los vivos no pudieran entrar.


BS 170 MIL
Se invirtieron en cambio de luminarias, basureros, adquisición de escaleras móviles y fijas, mesas metálicas
BS 270 MIL
Debido a la excesiva demanda de nichos en el cementerio de Quillacollo, el gobierno municipal destinó otro monto para la construcción de un nuevo bloque de nichos.  
REQUISITOS 
Certificado de defunción, la procedencia natal no obstaculiza la venta de nichos. Pago de Bs 245 nichos de segunda (alquiler 5 años) Pago de Bs 395 nichos de primera (alquiler 5 años)  

PERPETUIDAD
El pago para el nicho de perpetuidad oscila entre los Bs 1.400 a 1.800, según la altura de ubicación del mismo.


 

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