23 de enero de 2012

EDITORIAL


Mirador político
Resulta que ahora, con motivo de la cumbre política,   el presidente Evo Morales,   está   haciendo  resucitar a los cadáveres políticos,   ya que los partidos políticos con representación en el Congreso, lo dejaron con la palabra en la boca, so pretexto  de  que la prensa no estaba presente.  Si bien la conducta de la oposición  refleja el rechazo al actual  gobierno, y el sentimiento de frustración y rabia  de  un importante sector de la población; la conducta de don Evo Morales Ayma, de reunirse con personas que no tienen ninguna significancia política, y que es más, pertenecen a los grupos políticos que él derrotó para llegar al gobierno,   reflejan el grado de desesperación del gobierno de buscar algo de apoyo, reconocimiento y/o legitimidad.  Al parecer,  el Presidente, en su desesperación está adentrándose cada vez más en un terreno pantanoso, del cual, corre el riesgo de no salir.

Como cherry de la torta,  los  parlamentarios indígenas, que a fines del año pasado, anunciaron su alejamiento del MAS para conformar  su propia bancada; esta semana han oficializado su decisión, dejando  al partido de gobierno sin sus famosos dos tercios.  En una actitud de desatino  total,   algunas autoridades masistas, han  declarado que con el alejamiento de los indígenas no les quita su poder de los dos tercios, porque tienen el apoyo de algunos opositores.  Como si apoyarse en caña hueca, fuese seguro .  

Estos últimos eventos, desenmascaran aquel discurso indigenista- plurinacional  y  dejan entrever, que en realidad, el MAS, el Presidente y el Vicepresidente, son un  grupo de personas que han venido sacando provecho de la clase indígena del país.  Es más,  los indígenas originarios,  están siendo  más maltratados,  por este gobierno, que por los gobiernos de derecha.

En Quillacollo,  tendría que haber iniciado el proceso de transición, en el cual, la alcaldesa Lorena Pinto, debería entregar toda la documentación, bajo inventario,  al actual alcalde electo, Charles Becerra.  Sin embargo lo que está sucediendo está totalmente lejos de lo normado y esperado.  La población se pregunta, si una vez más,  tendrá que ser testigo del traslado, a la luz de la luna, de la documentación, con  un destino desconocido. Encubriendo  acciones dudosas, realizadas en  la gestión que termina, y entorpeciendo la gestión que inicia.

Poco a poco, día a día, se acerca el día de la posesión de la nueva autoridad,  y es así que la expectativa e incertidumbre de la población  crece.



II aniversario de Estado Plurinacional

El día 22 de enero de 2012, el Estado Plurinacional celebra su segundo aniversario,  signado por dilemas, dudas  y contradicciones del gobierno nacional.   A seis años de gestión  gubernamental, el Movimiento al Socialismo (MAS) confronta serias dificultades internas, poniendo en riesgo el proceso de cambio presidido por el presidente Evo Morales Ayma,  acompañado por los movimientos sociales y otros  sectores.

Los indígenas de las tierras bajas y parte de  CONAMAQ han pasado al frente del oficialismo; la Central Obrera Boliviana (COB) celebra su congreso ordinario en Tarija, dividido entre representantes del oficialismo y la oposición; los cocaleros del trópico fuertemente cuestionados por efectos del narcotráfico; los movimientos sociales  cada vez con menor  fuerza en  la definición de políticas públicas.

La Asamblea Legislativa Plurinacional parece que hubiera agotado su agenda normativa, por lo que, la cumbre social recientemente realizada en Cochabamba estableció otra agenda legislativa;  el MAS ha perdido los dos tercios de votos en la Asamblea Legislativa, por la separación de los asambleístas indígenas.

El  proceso de industrialización de los recursos energéticos  casi nula; en política exterior, la reintegración marítima en busca de otro escenario internacional, las demandas sectoriales cada vez mayores y asedian al gobierno y en fin, la gestión gubernamental  se complica y en ocasión de la celebración del II aniversario del Estado Plurinacional se producirá cambio de ministros.

Todo proceso de transformación estatal no es tarea fácil ni sencilla, porque implica  llevar a la práctica un diseño constitucional  en curso. A partir de la vigencia de la nueva Constitución, viene la etapa más difícil relativa a su implementación correspondiente.

La representación política del MAS en los órganos públicos ha aumentado  cualitativamente, con relación a los anteriores gobiernos que sumaban minorías para hacer “grandes coaliciones” que terminaron en  la formación de “feudos” en la administración pública.  El gobierno del MAS no necesito de alianzas estratégicas ni  otros nexos para la administración de la cosa pública, al haber ganado las elecciones generales con mayoría absoluta y dos tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Sin embargo, los dos tercios de votos en la Asamblea Legislativa no  representan una garantía  para el  ejercicio equilibrado del poder político en Bolivia, pues, los hechos han confirmado  su tendencia hacia   una intención autoritaria, en distintos niveles  de gobierno. La democracia actual, según Norberto Bobbio, se construye en el  consenso de las mayorías y el disenso de las minorías.

En  la coyuntura política,  la oposición no tiene vitalidad ni creatividad para  lograr un contrapeso frente al oficialismo, cuyo poder arrollador impuso su propio ritmo y rasgos propios.  Las contradicciones del MAS en  la gestión pública se hicieron visibles,  a partir del decreto del  “gasolinazo” de diciembre de 2010, la resolución parcial de la marcha de los indígenas del TIPNIS, las pugnas internas del  partido gobernante en los municipios y casi en todos los escenarios  públicos.

 El proceso de descolonización del  Estado republicano y neoliberal y sus instituciones no es  de la noche a la mañana. Es un proceso que lleva tiempo y tiene etapas demasiadas complicadas.

En todo caso, el proceso de cambio tiene grandes dilemas y contradicciones  que  ponen en riesgo su viabilidad y sustentabilidad. Los líderes políticos, como en la Revolución Nacional del 52, han pensado que todo proceso de cambios estructurales comienza  y termina con  el mismo líder.

Las grandes revoluciones en el mundo  han demostrado históricamente que los cambios estructurales  deben ser compartidos por los actores políticos y sociales y además, asumidos por los miembros de  la sociedad.
El proceso de  cambio en curso en Bolivia está a tiempo para enmendar los desaciertos y errores que  se han cometido. Esperamos que el II aniversario del Estado Plurinacional sea otro punto de partida.



Religiosidad popular

En América Latina los misioneros encontraron la religiosidad popular de nuestros pueblos con tino y acierto. Hubo un tiempo en que se puso el acento sobre la pastoral de las “élites”, incluyendo a los cristianos anónimos, hombres influyentes en la sociedad y comprometidos de ella, y en algo se desantendió a las masas; pero en nuestros teimpos, se redescubre el valor de la religiosidad popular de las masas como valor positivo y los “católicos olvidados” de nuevo son atendidos.

Para iniciar la evangelización, la religiosisdad popular contiene exigencias de evangelización porque en ella se hallan “semillas del verbo”. La evangelización debe, por todo eso, realizarse en y como la religiosidad popupular.

Precisamos una pastoral que sea una “pedagogía de la fe”, una pastoral apoyada en estudios antropológicos y teológicos que llegue purificando e integrando a conducir a la creación de una vivencia autóctona de la fe.

Quedan dos preocupaciones: la de saber hasta qué punto la secularización y otras manifestaciones afectan la religiosidad popular y la del saber, al mismo tiempo, que nos pide el servicio de la fe frente  esta situación nueva.

Para ahondar y profundizar mejor el tema que nos ocupa, dividiremos en pequeños capítulos:

1.- La religiosidad ancestral precolombina. El escritor Manuel Frontaura Argandoña, al exaltar la obra fecunda y cimera “Teogonía Andina”, de Fernando Diez de Medina, nos dice que ha recogido piadosamente todo ese animismo espiritual de nuestro mundo colla, que nos presenta  todo el pasado ignoto, pero pleno de mensaje, que constituye el capital eterno, inagotable del alma colla: lo cosmogónico con el Pacha, lo teológico con el Wiracocha, lo teofánico con Tunupa y lo epifánico con Nayjama.

El investigador Manuel Rigoberto Paredes nos refiere, mitos ancestrales de Bolivia: por él sabemos hoy la mentalidad religiosa popular que tenían los collas. El área altiplánica tuvo una religión idolátrica. Tiahuanacu, era un santuario de especulaciones superiores y espirituales. Nos refiere también la religiosidad totémica de Huari, que era un cuadrúpedo semejante a la llama, hoy desaparecido. Habla de los sacerdotes y amautas, de un dios espiritual, como Wiracocha, y va sublimándose y cobra vigor para así llegar a la época de la colonia. Las deificacionesde las montañes, los ríos y demás elementos prominentes de la naturaleza (las Achachilas), puestas al servicio del dios Wiracocha.

2.- La époda de la colonia. Fijemos ahora nuestra atención sobre la religiosidad popular implantada por lo misioneros españoles.
El descubridor y conquistador español desde Cristóbal Colón y Fray Vicente de Valverde, hasta el último humilde misionero de la colonia, no se impuso tanto con la espada como con la cruz redentora de Cristo, Nuestro Señor, convirtiendo y evangelizando a los autóctonos, para el nuevo reino de Dios y de España. Los nombre religiosos de los pueblos y las ciudades establecidas en toda América, del norte como del sur, nos muestra en forma gráfica y patética, la siembra de la fe cristiana, por aquellos campeones y héroes misioneros.

Este tema es apasionante y de un valor importante, por tanto en la siguiente edición seguiremos desglosando la religiosidad popular en nuestro país.




HUMOR EN BOCA DE JARRO 






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