2 de enero de 2012

SEGURIDAD CIUDADANA


La criminalidad y la delincuencia como reflejo de la anomia social
Quillacollo: una ciudad insegura 

es \\\ en los últimos años, Quillacollo ha sido testigo de crímenes nefastos.

La inseguridad ciudadana en las vías públicas es un problema latente que sobrepasa los límites de la institución verde olivo, si ésta no recibe apoyo económico del gobierno municipal y la coordinación interinstitucional para la implementación de planes de seguridad. Varios han sido los intentos por implementar programas de seguridad ciudadana, llegándose, tan solo, a materializar talleres informativos, durante el año 2011, para estudiantes y presidentes de las organizaciones territoriales de base (OTBs).

Los intentos por crear centros multidisciplinarios en cada uno de los municipios de la provincia, donde Policía, Fiscalía, investigadores y médicos forenses trabajen conjuntamente para obviar trámites burocráticos para la aprehensión inmediata de delincuentes, quedaron fallidas, pese a la disposición del fiscal de Distrito, Camilo Medina, en el mes de abril.

“Las expectativas son voluntariosas, pero resta el apoyo institucional y económico de los gobiernos municipales”, manifestó la autoridad fiscal.

EPISODIO CRIMINAL: CASO LAFUENTE GARCÍA
Uno de los peores episodios de la historia criminal del Valle Bajo, corresponde al triple asesinato de la familia Cuba-Ríos, cuya autoría recae al “clan familiar” Lafuente- García. La familia, dueña de un historial delictivo en el que sobresale el paso de sus hijos por la cárcel de Quillacollo, tuvo como blanco a Rosalía Ríos (65), una próspera comerciante de verduras del Valle Bajo que distribuía hortalizas al por mayor en el mercado de Santa Bárbara.

La estudiaron por unos tres meses hasta conocer sus movimientos económicos y descubrir que anhelaba comprarse un terreno cerca del mercado de Granos de Vinto.

El 19 de junio de 2010, después de repartir sus verduras, Rosalía Ríos, junto a su esposo y sus nietas gemelas, fue con Teodolinda a negociar la compra del
lote, sin pensar que su vida y la de sus familiares serían segadas.

EL FALLO: 27 DE OCTUBRE DE 2011
El Tribunal de Sentencia impuso la pena máxima de 30 años de presidio, sin derecho a indulto a Jhonny Lafuente García, Wilson Lafuente García, Ramiro Lafuente García, José Torrejón y Teodolinda García, esta última de 65 años, madre de los condenados y considerada autora intelectual y material del triple asesinato. Los demás implicados, Sheila Toledo, de nacionalidad peruana, y esposa de Jhonny Lafuente, Félix Lafuente, padre de los principales procesados; Fabiola Rojas Lafuente, nieta de Félix y Teodolinda; y las hijas Inés y Elizabeth, fueron condenados a 15 años de privación de libertad.

DELINCUENCIA INVOLUCRA A NIÑOS Y ADOLESCENTES.
Dos adolescentes de 16 años y un niño de 11 años de edad que se daban a la tarea de atracar taxi trufis en la Av. Reducto cerca a la escuela Kanes, cantón El Paso. Los menores vivían en un hogar de acogida y durante la mañana salían a “ganarse” la vida y por las noches regresaban a descansar sin que nadie se percatase de sus fechorías.

Del hecho se conoce que los menores admitieron el delito e incluso confesaron que en una oportunidad hurtaron otro automóvil, el cual comercializaron en 1.000 dólares. El modus operandi de los “menores cogoteros” consistía en abordar un vehículo sin pasajeros, los dos adolescentes acogotaban al chofer y el niño se daba a la tarea de apagar el motor para evitar que la víctima alerte a sus compañeros choferes.





Quillacollo, después de La Paz y El Alto, encabeza la lista de feminicidios

Quillacollo es el tercer municipio en Bolivia donde se registran altos índices de feminicidios (asesinatos) a mujeres por manos de cónyuges, esposos, novios u otro tipo de familiares. El ejemplo más actual data del 20 de junio del presente año, fecha en que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) dio a conocer el asesinato de Nieves Flores, quien fue ahorcada con una mantilla, por manos de su esposo Germán Delgado (46) por celos infundados.

Según los cinco hijos que quedaron en la orfandad, sólo su madre se ocupaba de la manutención de la familia, mientras que el padre desconocía esta responsabilidad desde hace mucho tiempo, pero además agredía verbalmente a su madre argumentando que le era infiel. La madre trabajaba en un hospital de Quillacollo y en ocasiones debía realizar turnos por la noche, hecho que propició desconfianza en Delgado hasta el punto de estrangularla. El sujeto guarda detención en la cárcel de San Sebastián desde el 20 de junio. Feminicidio.

La Brigada de Protección a la Familia registró de enero a mayo del presente año, 2.060 casos de violencia intrafamiliar y hasta noviembre los casos ascienden a 5.440, de los cuales 2.451 corresponden a casos de violencia contra la mujer. Sesenta y dos casos de asesinatos a mujeres en 2010, antecedidos por situaciones de violencia extrema se registraron en Quillacollo, según datos de la FELCC.

Cifras que confirman que la violencia hacia la mujer, particularmente, es un factor cultural enraizado en la mentalidad de algunos hombres que miran a las mujeres como objetos de propiedad y no como seres humanos o contrariamente a ello, mujeres que creen equívocamente que para ser amadas por sus parejas deben recibir golpes. “Me pega porque me quiere”, es la idea que ciega a la víctima de lo que más tarde, puede representar su muerte.




32 pandillas operan a lo largo del Valle Bajo
Las pandillas juveniles no sólo roban y atracan a sus víctimas, cometen vejámenes con ellas. Las más peligrosas llegar a cometer asesinatos y homicidios sin piedad, impulsados por traumas familiares, obligados por la presión social que ejerce el grupo sobre aquellos que quieran integrarse y finalmente por el consumo de alcohol y drogas.

En la ciudad de Quillacollo existen 32 grupos de pandillas juveniles, entre las más numerosos se encuentran: Los “Vinteños”, con 64 integrantes; “Los Chulleños”, con 65 integrantes; “Las Panteras Negras”, con 53 integrantes;“Los Coteños”, con 48 integrantes;“Los Huapachos”, con 43 integrantes; “Los Chamacos”, con 42 integrantes y “Los Chamocos”, con 41 integrantes.

El caso más reciente protagonizado por los “Panteras Negras”. Una menor de 13 años en el sector de Pandoja, zona sud de Quillacollo, fue violada el pasado 19 de junio (21:30) por integrantes de la pandilla “Panteras Negras” en presencia de su sobrino de tres años en la cancha multifuncional del barrio.

Los cinco sujetos la llevaron a rastras hasta el llamado “Puente Blanco” en un taxi blanco, donde tres de ellos abusaron de ella. Los aprehendidos: Álvaro Montaño Aguilar (22), Milton Montaño Aguilar (18), Roxana Aguilar, alias la “Choca”, el pasado 14 de junio fueron remitidos al Ministerio Público y posteriormente enviados preventivamente a la cárcel de San Pablo de Quillacollo.





Quillacollo la primera en cámaras de vigilancia
Central de monitoreo \\\ identificación, análisis y reporte de imágenes,
pasos para la investigación y la posterior operativo.

El proyecto contó con un presupuesto de Bs. 390.000 en la adquisición de cámaras IP anti vandálicas de alta tecnología, 10x zoom para exterior, instaladas en puntos requeridos con conexión inalámbrica y banda ancha.

La capacitación a miembros de la Policía proyecta el trabajo integral, uno de los objetivos que persigue la institución; “El Decreto Supremo 28241 Impuesto Directo a los Hidrocarburos, señala textualmente en el marco de sus competencias lo siguiente: se destinarán recursos para el fortalecimiento de las instancias y servicios de seguridad ciudadana, infraestructura y equipamiento de cárceles públicas” Extracto del proyecto de instalación de cámaras de vigilancia y de seguridad en la ciudad de Quillacollo- Cochabamba.

El Estado tiene la obligación de dotar el equipamiento que permita un control, seguimiento y evaluación de los casos a investigar, la cruenta realidad en la que se encuentran unidades como la FELCC, y la Brigada de Protección a la Familia, el escaso interés del municipio y las gobernaciones, deja mucho que desear sobre el paradero de recursos provenientes de regalías.

La directora de la Brigada de Protección a la Familia, teniente Nidia Gutiérrez Selaez manifestó que hace un año, la unidad no recibe ningún tipo de aporte para cubrir los gastos técnicos, como cámaras fotográficas y filmadoras, material de escritorio, leche o mantas para niños que llegan a consecuencia del abandono de sus padres.

Nuevo servicio “Ojo Vivo”
Una de las iniciativas, trabajadas, de carácter preventivo y de auxilio de la Policía Boliviana a cargo del coronel Gualberto Albornoz como una de las primeras instituciones del orden, capaz de incrementar la productividad del recurso humano asignado, a partir del monitoreo y control de la ciudad de Quillacollo, con cámaras de video en puntos estratégicos (mapeo delincuencial 2010- 2011).

La inseguridad ciudadana actualmente es un problema de la sociedad que escala por diversos niveles sociales y culturales, no pidiéndose identificar rasgos uniformes que aborden el problema. Quillacollo durante los últimos dos años incrementó índices delincuenciales, produciéndose mayor inseguridad para la población. La Policía Boliviana desde su creación no contó con los efectivos suficientes y necesarios para cubrir los servicios y requerimientos de la población en todo el territorio nacional, la proporcionalidad en relación al número de habitantes y efectivos policiales varia abismalmente:

· Relación por habitante en Quillacollo →1 policía por 2.006 habitantes
· Relación por habitante ideal → 1 policía por 100 habitantes

Actualmente sólo se han realizado acciones preventivas que resultaron insuficientes para responder a esta problemática, la prestación de servicios policiales en la prevención e investigación sitúa al proyecto como una estrategia actual y eficiente, capaz de probar hechos delictuosos para una mayor seguridad y control urbano.

El ahorro humano permite un mayor control durante 365 días y las 24 horas del día, las 16 cámaras instaladas dan un equivalente a 166 policías.

Se prevé la ampliación del proyecto a una segunda y tercera fase con la instalación de 25 cámaras de vigilancia en zonas periurbanas y cantones de nuestra ciudad, como Vinto, Tiquipaya, Colcapirhua, El Paso, Sipe Sipe con un presupuesto de Bs. 480 a 500.


Objetivos del proyecto Ojo Vivo
Efectivizar el despliegue policial, actuando inmediatamente ante la comisión de delitos.

Obtener archivos de datos en video, demostrando el hecho delictivo para informar a autoridades locales y nacionales, episodios y estadísticas de cada área.

Potenciar esta nueva modalidad de servicio policial, para una mayor asignación de recursos humanos y logísticos. Interactuar con la ciudadanía para la obtención de información y adoptar medidas preventivas.

La visión del proyecto “Ojo Vivo” se materializó con la instalación de 16 cámaras en puntos fijos considerados vulnerables, permitiendo a la población mayor seguridad en menos tiempo.
 

Comandante de la Policía
en Quillacollo, coronel Gualberto
Albornoz Albornoz “Los
nuevos sistemas de seguridad
son una manera para que la
gente se abstenga de cometer
un hecho delictivo”

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